Para verano me gusta llevar colores llamativos en las uñas, neones o muy luminosos, me resultan más alegres, me suben el ánimo.


Pero para no saturarme a veces necesito un descanso de lo opuesto, tonos más pastel, suaves y delicados. Ante la indecisión de cuál llevar he decidido combinar en un nail art tres que me gustan mucho también para ésta época.



Ya que voy a aplicar varias capas de esmaltes de diferentes tonos empiezo primero con la base Bonder de Orly, mi preferida, podéis leer sobre ella aquí.

Como color base utilicé Lotus Begin de China Glaze, un lila precioso que os enseñaré en detalle a lo largo de ésta semana.

Para separar cada color he utilizado washi tape (se adhiere menos a la uña que el celo), he decidido hacerlo diferente en cada uña para que contrasten más los colores.

El amarillo es el Vanilla Pudding Prêt à Porter de Deborah Milano, un tono cálido en lugar del típico amarillo ácido que combina perfectamente con los otros dos.


Uno de los esmaltes "pastel" al que recurro cada verano es el Mint Candy Apple de Essie así que no podía dejarlo fuera de ésta combinación.

Para acabar apliqué una capa de Seche Vite, de hecho apliqué otra capa después del Lotus Begin, para no tener problemas con el washi tape y una final después de aplicar todos los colores.

¿Qué os parece? ¿sois más de pasteles o neones en verano?


3 comentarios:

  1. Divertida y los pastel a mi me relajan mucho. Elijo los tonos dependiendo del día que tenga : )

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jeje sí a mí también me pasa, lo que en verano si estoy de bajón pienso: mejor un color potente y así me animo, si estoy contenta me pongo un color potente porque estoy animada... los pasteles me sirven de transición, ésta combinación me encantó una vez puesta, no vi venir que fueran a combinar tan bien.

      Eliminar
  2. una manicura muy chula y divertida, buena combinación de tonos

    ResponderEliminar