Hace años que conozco Lush, pero nunca me había atrevido a probarlo. Básicamente nunca me había atrevido a entrar en la tienda porque el olor se me hace insoportable. Y esto es algo de lo que tengo que hablar; señores de Lush, estoy segura que con el olor que emana de sus tiendas atraen a la clientela, pero también estoy segura que por esa misma razón espantan a otra parte de la misma. Me parece genial que sus productos, por ser naturales tengan olores frescos y fácilmente detectables por los sentidos, pero el compendio de todos esos productos resulta en un popurrí difícilmente respirable para muchas de nosotras. Yo, por suerte o desgracia, poseo un olfato muy desarrollado, me va genial si me olvido el gas abierto, pero me mata cuando entro en su tienda.

Fui a la tienda de Barcelona, con la intención de comprar varios jabones, una mascarilla y mirar otros productos. A pesar que la tienda está abierta, conectada directamente con el centro comercial que la aloja, tuve tiempo de sentir 3 jabones diferentes antes de que todos empezaran a parecerme que tenían el mismo olor, ese olor de todo y nada que comentaba tiene la tienda. Fui a mirar los champús sólidos y las limpiadoras por las que sentía una gran curiosidad, pero dado que empecé a marearme no fui capaz más que de coger el primer trozo del vainilla in the mist que tenía a mi alcance, pedir la mascarilla cupcake y actuar como un autómata los minutos posteriores antes de mi salida a la calle. Después de tan desafortunada visita no tuve fuerzas más que para irme directa a casa y soportar la migraña que me dio su tienda, de la mejor manera posible, el resto del día.
Puede que yo sea especial, pero las consecuencias que tienen esos olores para algunas de nosotras son terribles, así que les animo a buscar soluciones intermedias y agradables para todas. Desde aquí les animo a que, por ejemplo, mantengan expuesta en la tienda una sóla porción del producto (imagino que eso reduciría la intensidad de los olores) y tener el resto en un almacén anexo o similar, o exponer los productos como en la charcutería, sin tenerlos herméticamente cerrados pero tampoco completamente expuestos. En fin, hasta el momento mi única solución viable ha sido hacer una segunda compra online (en este caso la hice al Reino Unido).

Aún no he probado todos los productos que tengo así que os voy a hablar únicamente de aquellos que he podido testar.
Jabón vainilla in the mist: su olor en un trozo de más de 100 gr. es bastante intenso, así que yo opté por cortarme una porción de unos 40-50 gr. y su olor poco a poco se suaviza, es dulce pero nada empalagoso. Realmente huele a vainilla y algo más, no sabría decir el qué, pero como digo no es un olor intenso. Como jabón de manos el olor perdura bastante, pero no me deja las manos con la hidratación que me gustaría, más bien al contrario, pero tampoco las reseca. Como jabón corporal me gusta más, no es que se vuelva hidratante, pero no me deja la misma sensación que en las manos. El olor en sí dura una mañana, o una tarde, no aguanta todo el día y es agradable. Lo volveré a comprar.

Mascarilla cupcake: he congelado una parte de esta mascarilla y el resultado de la mascarilla congelada diría que ha sido el mismo que sin congelar, si dudáis entre congelar o no, os lo recomiendo. Primero de todo; no huele a cupcake, yo lo siento mucho, pero así lo percibo yo. Esta mascarilla tiene muy buenas críticas en su web y son muchas las personas que afirman que se la comerían. Bien, yo no me comería un cupcake con ese olor ni que me regalaran una docena recién horneadas. Tiene un ligero olor a chocolate con alguna hierba con algo más. No sería mi olor favorito, ¡ojo!, que el olor tampoco es malo, pero de ahí a comérselo...
He aplicado la mascarilla sobre unos 15 minutos más o menos, y bueno, no sé si mi manera de aplicarla es realmente la correcta, pero no me parece una mascarilla extraordinaria. Al retirarla sí que deja la piel con un agradable olor a chocolate, a parte de eso, no he visto resultados fuera de lo normal o por encima de otros productos similares y más económicos. Debo decir que tal vez no soy el tipo de clienta indiciado para este producto, no tengo la piel perfecta pero tampoco acné adolescente, que es el tipo de piel para el que esá indicada la mascarilla. Me ha dado para unas 6 o 7 aplicaciones (creo). No digo que nunca más la compraré, pero ahora mismo no repito.


En la tienda de Barcelona me regalaron una muestra de la manteca crisis displomática. No tengo claro el proceso de aplicación de este tipo de productos y echo en falta la explicación en algún sitio. Mojar una manteca es un suicidio (para la manteca), pero por lo que he leído debe aplicarse sobre los pies mojados. La he aplicado en la ducha, haciendo malabarismos para no mojarla; la restriego por los pies y los exfolia mínimamente porque unos de sus componentes es piedra pómez. Imagino que para invierno, que los pies no están tan resecos puede ir mejor y será suficiente para mantenerlos bien, en verano, personalmente, se me queda corta la exfoliación que me aporta. Aún así, tampoco se trata de un exfoliante aquí. La mejor manera de aplicar este producto que he encontrado es; una vez salimos de la ducha, con los pies todavía húmedos, restregamos la manteca por los piez y masajeamos un poco, dejamos unos minutos que el producto sea absorbido por la piel y enjuagamos con agua para eliminar restos. Lo que me chifla de este producto es su olor, tiene un gran olor a menta o hierbabuena, deja el baño impregnado de él y también nuestros pies, además, al ser la menta otro de los productos principales es muy refrescante. No descarto comprarla.

2 comentarios:

  1. Hola preciosa!!, mi esperiencia con lush es estupenda, me encanta todo lo qu ehe probado y me ha echo gran función!!.

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  2. I love Lush!!and I love the store's smell too...he he!Check out my blog too, m hosting a giveaway, you might be interested!

    XOXO
    www.stylefashionetc.blogspot.com

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